Hace unos días os preguntaba por vuestra opinión sobre el nombre de los niños kafalados o en general, adoptados en otros países (‘¿Y cómo se llama?’). Vistas las respuestas, los partidarios de mantener el nombre de origen y los de combinar éste con otro autóctono del país donde residirá finalmente el menor estáis bastante igualados.
Si nos ceñimos a Marruecos, ¿cuántos de vosotros conocéis nombres propios del país? Yo admito que previamente a solicitar mi kafala, podía listar a duras penas una decena (incluyendo tanto nombres femeninos como masculinos). Una vez en la crêche, la lista se ha ampliado considerablemente, sorprendiéndome con lo dulces que son algunos o de lo complicado que me resulta pronunciar otros. La gran mayoría no los había escuchado nunca, entre ellos el de mi peque.
Pasadas las primeras dificultades con la pronunciación, no sé vosotros, pero lo siguiente que quise saber sobre su nombre es qué significaba, cómo se transcribía a alfabeto latino, si tenía algún equivalente en otros países, su historia, si era un nombre habitual en Marruecos o no, quién había decidido que se llamase así y si existía algún homónimo en femenino. No he podido encontrar respuestas para todas estas curiosidades, pero sí para la mayoría.
Si estáis esperando asignación o sencillamente queréis conocer algo sobre onomástica de los nombres marroquíes, la web de Prénoms marocain os puede echar una mano.
Además, tanto para los que optéis por combinar su nombre original con otro autóctono como para los que decidáis uno nuevo, mis pesquisas de estos días por la web de l´estadística oficial de Catalunya (idescat) me han permitido recuperar la tabla con el ranking de nombres más frecuentes de los bebés nacidos en Cataluña durante los años 2009 y 2010.
Si queréis ser innovadores, ya lo sabéis, escoged cualquiera menos alguno de los ‘top veinte’ siguientes. De lo contrario se corre el riesgo de que en el colegio llamen a un Marc o a una Martina y responda media aula